Archivo Municipal


Conservación y Restauración

CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN


Todo lo que la humanidad ha hecho, pensado, alcanzado, o ha sido, todo está mágicamente preservado en las páginas de los libros y documentos. Thomas Carlyle

Intervenciones de conservación:

La gran variedad de materiales que encontramos como constitutivos del patrimonio documental del Archivo Municipal hace que se complique enormemente la conservación de los mismos.
Conseguir unas condiciones óptimas, válidas para todo este tipo de materiales, es realmente difícil. Por ello, hay que aplicar diversas operaciones cuya finalidad es prolongar y mantener el mayor tiempo posible los materiales de los que están constituidos:
- Análisis de los factores de deterioro.
- Prevención del deterioro.
- Control de las condiciones ambientales.
- Intervención sobre el ambiente.
- Mantenimiento ordinario

Alteraciones del patrimonio bibliográfico y documental del Archivo Municipal:

- Causas internas: forman parte de la propia composición del papel.
1. Tipo y calidad del material – Materia prima
2. Proceso de fabricación
3. Aditivos: encolado, blanqueo, cargas
4. Accesorios (Presencia de elementos metálicos) y formatos
5. Grafías y elementos sustentados.

- Causas externas: Los documentos administrativos existen para ser leídos, consultados, trasladados y manipulados. Su conservación no puede ser de carácter estético sino dinámico, lo que conlleva deterioros y degradaciones no siempre evidentes:
1. Físico-mecánicas.
2. Ambientales: físico-químicas: contaminación, humedad, temperatura, luz, etc.
3. Biológicas: Ataque de insectos y microorganismos (bacterias y hongos), y de vertebrados (roedores).
4. Catastróficas: Inundaciones, robos, incendios, etc.
5. Mecánicas: Manipulaciones, instalaciones inadecuadas.


Actuaciones y procedimientos en los documentos del Archivo Municipal:

Conservación preventiva e indirecta: tiene como objetivo retrasar o impedir la intervención de conservación y/o restauración realizada directamente sobre la obra, sin intervenir de modo directo sobre ella:
- Operaciones de conocimiento y análisis.
- Prevenciones de control y mantenimiento que incidan sobre el ambiente o sobre el continente del bien.

Conservación preventiva directa: intervenimos de forma directa sobre el objeto. Siempre que realicemos una conservación preventiva indirecta adecuada, la directa será excepcional y extraordinaria.


Intervenciones de restauración:
Son operaciones cuya finalidad es la restitución o mejora de la legibilidad de la imagen y el restablecimiento de su unidad potencial, si ésta se hubiera deteriorado o perdido. Cuando ésta no sea factible, la restauración aspira a proporcionar una nueva unidad formal, realizándose sin cometer en ningún caso “falso histórico”, que supondría un “atentado” contra la “autenticidad” material y documental del objeto como bien cultural.
Los principales procesos de restauración que se aplican en el Archivo Municipal son:



Ejecución de las intervenciones:

- En el taller de restauración ubicado en el Archivo Histórico Municipal.
- Colaboración con empresas especializadas ejerciendo desde el Archivo y supervisadas por la dirección técnica.

Controles de conservación en el Archivo Histórico Municipal:

- Se pretende conseguir un medio estable (una temperatura media de 17/18 º C, y una humedad relativa entre el 50/60%, fotografías un 40%).
- Para mantener estos niveles es necesario sistemas de climatización. Ante la imposibilidad de su existencia se opta por la utilización de humidificadores, deshumidificadores y de unidades portátiles de aire acondicionado.

- Medición periódica de la HR y Tª. Anotación de las temperaturas para así tener un testimonio fiable de las variaciones anuales de las condiciones ambientales.

- Ante un exceso de temperatura: se busca la circulación del aire para eliminar las bolsas de aire estancadas (abrir las ventanas, ventiladores eléctricos). Si el sol incide directamente sobre los depósitos o la sala se buscan aquellos métodos que reduzcan al máximo la incidencia directa (control de los postigos).
- Para evitar el exceso de humedad en armarios cerrados se colocan material desecante tipo gel de sílice, o preferentemente, Art-Sorb.
- De forma gradual se están sustituyendo y guardando los documentos en cajas de cartón de material de conservación.
- Se realizan limpiezas periódicas por aspiración de las estanterías, pasillos y materiales.
- Controlamos la cantidad de luz que debe incidir sobre los documentos, manteniéndonos entre los siguientes parámetros:
Materiales sensibles a la luz se aconseja un máximo de 50 lux.
Materiales menos sensibles, exposición máxima de 150 lux. En el Mobiliario: se está sustituyendo e instalando en el Archivo un mobiliario con unas determinadas características para la buena conservación de los documentos. Características:

- Solidez: el mobiliario debe ser sólido, ya que la documentación llega a sumar muchos kilos de peso. En caso contrario los estantes empiezan a curvarse con el peso.
- Buen acabado físico: se procura que no tengan ni clavos ni ángulos metálicos, ni cualquier otro tipo de elemento que pueda producir agresiones a los documentos.
- Buen acabado químico: lo ideal es que el mobiliario esté pintado con pintura anticorrosiva, repelente de insectos y resistente al fuego. Para la madera (que no es recomendable porque son fácilmente atacables por los insectos xilófagos) tendremos que aplicarle algún tipo de producto sellador para evitar los problemas derivados de las pinturas y los barnices que llevan, y además le daremos un tratamiento contra los insectos.
- Buena ventilación: es fundamental que el mobiliario tenga buena ventilación para evitar la condensación del aire en su interior. Para ello, procuramos que en cajoneras y armarios existan pequeños orificios para dejar pasar el aire, pero procurando siempre que éstos queden cubiertos por un filtro muy fino que deje pasar el aire pero impida la entrada de insectos y roedores. Las estanterías fijas acostumbran a estar abiertas.
- Comodidad: ha de ser cómodo y de fácil acceso. Evitando las degradaciones físico-mecánicas, sobre todo en documentos de gran formato.
El mobiliario que encontramos más habitual en el Archivo Histórico lo podemos dividir en dos sistemas, según la posición de los documentos:
- Mobiliario horizontal
- Mobiliario vertical

En las Unidades de Instalación: los legajos son la unidad archivística utilizada durante siglos que presenta graves problemas de conservación. Actualmente se están sustituyendo por:

- Cajas de pH neutro: El formato de la caja excede, ligeramente, las dimensiones de los documentos que contienen y el volumen de estos está acorde con ellas.
- Cajas de protección para libros: los libros con una encuadernación extremadamente rica en materiales y en trabajo artesanal es conveniente que se protejan en cajas de conservación.
- Pequeños folletos de propaganda, cartas, etc. que por su tamaño y temática deben mantener una unidad almacenaje; en este caso se están guardando en sobres de conservación y éstos a su vez en cajas de pH neutro. Las cajas son fáciles de abrir y pueden guardarse en posición vertical y horizontal.
- Sobres y camisas de pH neutro: a menudo algunos documentos bien por su tamaño extremadamente pequeño o bien por su estado de conservación, deben ser guardados con una protección individual tipo sobre o simplemente una camisa que los proteja.
- Encapsulado: es un material bastante aceptado para guardar documentos, impresos, dibujos, grabados y fotografías es el plástico químicamente estable (Mylar/Melinex).

Normas generales de manipulación:

- Vigilancia y control: presencia de personal de vigilancia, revisión tras la consulta y facilitar los documentos reproducidos en vez de los originales.
- No subrayar o anotar: el único instrumento de escritura autorizado en las salas de trabajo ha de ser el lápiz de grafito blando, que están a disposición del usuario. No utilizar ni correctores líquidos o destacadores.
- No manipular los documentos sin guantes y poner, en el caso que fuera preciso, unos de algodón (material fotográfico y material valioso).
- No forzar la apertura.

- No apoyarse sobre los libros para escribir, tomar notas.
- Evitar la acumulación de ejemplares. Periódicamente se debe de despejar la zona de trabajo.
- No comer, beber o fumar cuando se esté trabajando sobre los materiales.
- No utilizar clips, gomas elásticas, post-it, ni doblar las esquinas, etc.
- Cerrar los volúmenes siempre que no se estén utilizando y guardar los folletos y las hojas sueltas en sus fundas de protección.

- Proteger los libros en mal estado.
- No realizar reparaciones por sencillas que parezcan, no utilizar la cinta adhesiva.
- Fomentar el uso de las reproducciones.






Normas básicas de limpieza:
Limpieza de las colecciones: la limpieza sistemática es la máxima prioridad en materia de conservación en el Archivo.
- La limpieza directa de los ejemplares permite localizar daños graves, la detención de plagas, el recuento de las colecciones y la recolocación de ejemplares caídos o mal colocados.
- No son aptas las personas que padezcan enfermedades respiratorias crónicas (asmas, alergias, sensibilidad al polvo) o problemas de piel.
- El equipo básico constará de: batas de trabajo, guantes de látex o de algodón, gamuzas magnéticas, aspiradores, cartulinas impresas para la señalización de material en mal estado, material de sustitución de los embalajes (carpetas, cajas…).
- El suelo de los depósitos se limpia aspirando y no barriendo ya que eso levanta y dispersa el polvo.
- Los estantes se limpian con un paño limpiador magnético. No se usan plumeros.
- En caso de necesidad se utiliza agua muy escurrida y un detergente suave. Se extrema la precaución de que el agua no pueda salpicar a los estantes más bajos. Se utiliza agua más alcohol (evapora más rápidamente).
- El tratamiento en los documentos y los libros se limita a la eliminación en seco del polvo depositado, hasta que se proceda a su restauración en caso de necesidad, en el taller especializado.
Página modificada el 23/06/2016 13:05:10
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